L’Aquila, Italia, 08 Jul. ABN.- La cumbre del G-8 en L’Aquila, Italia, se inicia este miércoles en pleno declive del capitalismo, donde además las principales economías industriales y emergentes renunciaron a la meta de reducir en 50% las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050.
La decisión fue tomada el martes por la noche en una reunión en Roma del Foro de las Mayores Economías (FME), que agrupa a 16 países (los del G-8 y los del G-5, además de Australia, Indonesia y Corea del Sur), responsables de 80% de las emisiones planetarias.
“Hay un fuerte compromiso (por parte del FME) para reducir hasta 2050 de forma sustancial las emisiones mundiales, pero no será en un 50%”, dijo un responsable a la agencia de noticias AFP.
El G-8 de los países más industrializados está compuesto por Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Canadá y Rusia. Por su parte, el G-5 de potencias emergentes tiene entre sus miembros a China, India, Brasil, México y Sudáfrica.
El G-8 de enfrenta una avalancha de críticas por su pasividad ante la crisis y sobran las críticas para el grupo y las peticiones para su disolución para que el G-20, que incluye a las potencias emergentes, asuma el papel de gran orientador de la economía mundial. El G-8 se limitó durante la crisis a hacer declaraciones, en tanto que el G-20 se mostró capaz de impulsar iniciativas concretas.
“El G-8 no tiene más razón de ser, a menos que sea para debatir otros temas que los grandes equilibrios internacionales”, declaró el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva en una entrevista publicada el martes por el diario francés Le Monde.
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